Haz las cuentas con los gastos de todo el año
Un mes solo repostas y otro coinciden el seguro, la revisión y unos neumáticos nuevos. Mirar un único mes puede dar una idea bastante equivocada del coste del coche. Esta calculadora reparte los gastos durante el año y añade la pérdida de valor del vehículo. Verás una media mensual, anual y por kilómetro. No significa que vayas a pagar exactamente esa cantidad cada mes: sirve para preparar un presupuesto y comparar coches con el mismo uso.
Cómo se calcula
La fórmula que usamos
Qué supone este cálculo
Presupuesto medio con los datos que introduzcas. La depreciación se reparte linealmente; el valor de reventa y los gastos futuros son estimaciones.
Un coche de 28.000 € utilizado durante ocho años
Reventa supuesta de 10.000 €, 15.000 km anuales y consumo de 6,5 L/100 km a 1,60 €/L. Seguro 550 €, mantenimiento 650 €, impuestos 180 €, neumáticos 250 € e imprevistos 300 € al año. Sin financiación ni aparcamiento.
| Concepto | Resultado |
|---|---|
| Depreciación anual | 2.250,00 € |
| Combustible anual | 1.560,00 € |
| Otros costes anuales indicados | 1.930,00 € |
| Coste anual | 5.740,00 € |
| Media mensual | 478,33 € |
| Coste por km | 0,383 €/km |
Cómo estimar la depreciación
Resta al precio de compra el importe por el que crees que podrías vender el coche al finalizar el periodo de uso. Divide la diferencia entre los años. Comprar por 28.000 € y vender por 10.000 € después de ocho años supone 2.250 € anuales en este modelo. La pérdida real no suele ser uniforme. Prueba una reventa menor para ver si tu comparación depende de una expectativa demasiado favorable.
Combustible y electricidad: cambia las unidades
Para un coche de combustión, utiliza litros por 100 km y euros por litro. En uno eléctrico, selecciona electricidad e introduce kWh por 100 km y euros por kWh. Cambiar el selector cambia las etiquetas, no convierte automáticamente tus cifras: sustituye consumo y precio por los de tu vehículo. Si quieres incluir pérdidas de carga, usa un consumo medido desde el punto de suministro. Combina tus recargas domésticas y públicas con un precio medio ponderado.
Si lo financias, no sumes el precio dos veces
La pérdida de valor ya recoge la parte del precio del coche que no recuperarías al venderlo. Si añades además todas las cuotas del préstamo, estarás contando dos veces parte de la compra. En financiación, escribe solo los intereses y las comisiones que quieras repartir. Para organizar tu cuenta bancaria sí tendrás que reservar la cuota completa del préstamo; esa necesidad de dinero cada mes es distinta del coste medio que calcula esta herramienta.
Revisa qué incluye cada presupuesto
Si el mantenimiento presupuestado ya incorpora neumáticos, no los sumes otra vez. Haz lo mismo con reparaciones cubiertas por una garantía o un contrato. El aparcamiento de esta herramienta es anual; los peajes de un viaje concreto se calculan mejor en la calculadora de trayectos. Para estimar gastos irregulares, puedes dividir un desembolso esperado entre varios años, recordando que es una provisión y no una fecha garantizada de pago.
Compara vehículos con el mismo uso
Mantén iguales los kilómetros y los años cuando compares dos coches. Un vehículo con energía más barata puede tener mayor depreciación o seguro. Si conduces poco, los gastos fijos pesan más en cada kilómetro. Si introduces cero kilómetros, el coste anual continúa existiendo pero el coste por kilómetro no se puede calcular; no equivale a cero. Ese caso ayuda a ver lo que cuesta conservar un coche aunque casi no se utilice.
De la estimación a una decisión práctica
Anota qué cifras proceden de facturas y cuáles son expectativas. Repite el cálculo con consumo, averías y reventa menos favorables y comprueba si cambia el resultado. Después compara el coste medio con alternativas que cubran tus desplazamientos reales, incluyendo disponibilidad y tiempo. No hay un coste universal por tipo de motor: el uso, el precio pagado y la duración del vehículo pueden cambiar el balance más que una sola característica comercial.
Qué hacer con el coste real de tu coche
Separa el coste que pagarías aunque el coche estuviera parado del que aumenta cuando conduces. Esa distinción ayuda a decidir si compensa mantenerlo, usarlo más o comparar otra opción de transporte.
Después pasa el coste anual a kilómetros. Es una forma sencilla de comparar coches con usos distintos y de evitar quedarte solo con combustible o cuota de financiación.
Preguntas frecuentes
¿Incluyo toda la cuota del préstamo?
No en el campo de financiación. La compra ya se refleja mediante depreciación; introduce los intereses y costes financieros para evitar duplicar el capital.
¿Sirve para un coche eléctrico?
Sí. Selecciona eléctrico y cambia el consumo a kWh/100 km y el precio a €/kWh. El selector no convierte las cifras anteriores.
¿Por qué el coste mensual no coincide con mis recibos?
Es una media que reparte gastos anuales, depreciación y financiación. El calendario real de pagos puede ser irregular.
¿Qué ocurre si no conduzco ningún kilómetro?
Se mantienen los costes fijos anuales, pero el coste por kilómetro queda sin calcular porque no se puede dividir entre cero.
Fuentes y metodología
Sumamos los gastos que introduces y repartimos la diferencia entre compra y reventa durante los años de uso. Los valores de ejemplo sirven para seguir las cuentas; no son precios medios oficiales ni estimaciones de tu coche.
Responsable del proyecto: Oscar JR · Contenido actualizado el .
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