Las seis partidas que conviene separar
Divide el coste en depreciación, energía o combustible, seguro, mantenimiento y neumáticos, impuestos/ITV y financiación si existe. Peajes y aparcamiento dependen más del uso y pueden añadirse aparte.
Depreciación: el coste que no llega como factura
Una forma sencilla es restar el valor de reventa esperado al precio de adquisición y repartir la diferencia entre los años de uso. No predice el mercado, pero evita tratar la compra del coche como si el vehículo conservara todo su valor.
Coste por kilómetro
Divide el coste anual completo entre los kilómetros anuales. Esta métrica permite comparar coches con patrones de uso distintos y valorar si un trayecto adicional cuesta más que el combustible consumido.
Ejemplo de presupuesto
Un coche que pierde 2.500 € de valor al año, consume 1.200 € de combustible y suma 1.300 € entre seguro, mantenimiento e impuestos ya cuesta 5.000 € anuales antes de financiación, parking o peajes. Con 15.000 km serían unos 0,33 €/km en este ejemplo.
Cómo comparar dos coches
No compares solo precio de compra. Usa el mismo horizonte y kilometraje, estima valor final de ambos y separa costes fijos de variables. Si una estimación es incierta, crea un rango prudente en lugar de una cifra falsa de precisión.
Haz el cálculo con tus propios datos
Los ejemplos sirven para entender el mecanismo. Cambia los supuestos en la herramienta y compara al menos tres escenarios.
Abrir calculadora de coste del coche →Última revisión editorial: 30 de agosto de 2026. CalculaFuturo no vende productos financieros ni recibe comisión por estas referencias.