1. Horizonte temporal
Los costes iniciales de comprar se reparten mejor cuanto más tiempo permaneces. Si existe una probabilidad alta de mudanza pronto, ese horizonte merece un escenario propio.
2. Entrada y gastos de compra
La entrada no es el único efectivo inicial. Impuestos y otros gastos dependen del caso y la ubicación. Además, el dinero aportado deja de estar disponible para otros usos.
3. Intereses y amortización
La cuota hipotecaria contiene interés y devolución de principal. No todo el pago es «coste» en el mismo sentido, porque amortizar principal aumenta tu participación neta en la vivienda.
4. Mantenimiento y costes de propiedad
Comunidad, IBI, seguros, reparaciones y mantenimiento deben entrar en el escenario de compra. Algunos son periódicos y otros irregulares; utiliza una provisión anual prudente.
5. Evolución del alquiler y de la vivienda
Nadie conoce con certeza la evolución futura. En lugar de una sola predicción, prueba escenarios bajos, centrales y altos. Si la conclusión cambia con una pequeña variación, la decisión es sensible y merece cautela.
6–9. Coste de oportunidad, venta, financiación y flexibilidad
Incluye una rentabilidad alternativa razonable para el capital no inmovilizado, costes de una posible venta, cambios de tipos cuando proceda y el valor personal de la flexibilidad. La calculadora no puede asignar euros perfectos a todo, pero sí evitar que olvides variables importantes.
Haz el cálculo con tus propios datos
Los ejemplos sirven para entender el mecanismo. Cambia los supuestos en la herramienta y compara al menos tres escenarios.
Abrir comparador comprar vs alquilar →Última revisión editorial: 30 de agosto de 2026. CalculaFuturo no vende productos financieros ni recibe comisión por estas referencias.